Cuando hablamos de métodos de fijación en el bricolaje o en ámbito profesional, el remachado suele ser un método común para obtener un buen resultado, durable en el tiempo y a un coste bajo. Pero hay muchos tipos de remaches, incluso de remachadoras, y uno no vale lo otro. Aclaremos las diferencias y veamos las diferentes opciones.

Remachado: ¿qué es?

El remachado es el método mecánico de fijación más económico que existe para las uniones fijas entre dos piezas. Es una técnica extremadamente flexible pues la fijación se realiza colocando un remache en un agujero y encajándolo manualmente o con una remachadora.

Tipos de remache y cuándo elegir uno u otro

Como habrás podido comprobar por ti mismo consultando nuestro catálogo, existe una gran variedad de remaches, clasificados en diferentes categorías. Veamos como distinguirlos por método de fijación:

  • Remaches de golpe: son de una sola pieza y se aplican con golpes de martillo.
  • Remaches ciegos: son el clásico remache, más usados hoy en día, que se distinguen por el tubo cilíndrico largo llamado ‘vástago’. Se llaman así porque no necesitan que la otra extremidad sea alcanzable, sino que puede ser, precisamente, ciega.
  • Remaches tubulares o de tuerca: son remaches que consiguen fácilmente una rosca en plancha donde colocar un tornillo.

Para cualquiera de los diferentes tipos de remaches, podemos encontrar una gran variedad de aplicaciones y pero tendremos que elegir el adecuado dependiendo de dónde lo vayamos a aplicar, por eso es más importante clasificarlos por material pues dependiendo de su constitución, necesitaremos uno u otro:

Remaches de aluminio, lacados y anodizadosideales para unir todo tipo de materiales metálicos.

 

Remaches de acero y cobre: los primeros son utilizados para unir materiales de acero o aplicaciones donde se requiera grandes resistencias mecánicas y los de cobre son más indicados para el latón o el cobre mismo.

 

Remaches de acero inoxidable: estos tipos de remaches se usan especialmente donde hay problemas de oxidación, como las zonas marítimas.

 

En cualquier caso, independientemente del material de remache que vayamos a usar, es muy importante que, a la hora de perforar el material, tengamos en cuenta que el diámetro de la broca del taladro (o el del agujero si ya está hecho) debe ser aproximadamente 0,25mm superior al del remache, puesto que éste último se hincha al aplicarlo.

Los diferentes tipos de remachadoras y para qué usarlas

Cada remache requiere una herramienta diferente. Veamos los diferentes tipos de remachadoras.

Remachadora manual: la herramienta que no puede faltar en una caja de bricolaje. Se suelen diferenciar entre las de una o dos manos en relación al grosor de la chapa y el remache a utilizar. La de la foto a la izquierda es una remachadora de una mano: aquí puedes encontrar una remachadora a dos manos. En la categoría de las remachadoras manuales entran también las remachadoras de palanca, utilizadas en trabajos más exigentes en el ámbito profesional, y también las remachadoras de acordeón, utilizadas para remaches de medidas particulares (2.4, 3.2, 4.0, 4.8, 5 y 6 mm).

Remachadora manual para remaches tuerca: para remaches de tuerca hace falta una remachadora especial. Estas también se diferencian entre las de una o las remachadoras de tuerca de dos manos, dependiendo de la rosca del remache.

 

Remachadoras eléctricas o de batería: es una remachadora necesaria para trabajos de producción continua. Al no tener que fijar el remache manualmente, garantiza un menor esfuerzo físico.

 

Remachadoras neumáticas: este tipo se utiliza para trabajos profesionales de producción continua pero, a diferencia de las eléctricas, son fijas y tienen más potencia para juntar piezas de materiales más resistentes o más gruesos.

 

Remaches y remachadoras para cada necesidad

Como hemos visto, según el tipo de fijación que necesites realizar y el material donde la vas a palicar, tendrás que elegir un tipo de remache y remachadora u otro. Aún así, tener una remachadora manual en tu caja de herramienta es casi obligatorio, ya que antes o después la vas a necesitar. Y por supuesto, que sepas que si vas a hacer un uso intensivo de las remachadoras, también disponemos de recambios de todas las máquinas que tenemos en stock: boquillas, garras y mandriles (para remachadoras de tuercas).

¡Ahora no te queda más que elegir la remachadora que mejor se adapta a tus necesidades!

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